Paula: Un reencuentro apasionante. Por El-Marsupilami

Paula Vip 04

 

Dedico este post a Paula, por supuesto, pero sobre todo a Pineta, ya que gracias a él la descubrí. Gracias, Pineta.

FECHA DE LA EXPERIENCIA: mediados de Febrero 2007
LUGAR: Apartamentos Regàs y sus aledaños
NOMBRE DE LA CHICA: Paula
NOMBRE DE LA AGENCIA: Independiente
WEB CHICA: http://www.paulavip.com/
TELÉFONO DE CONTACTO: véase la web
TARIFAS APLICADAS: véase la web
DETALLES DE LA CHICA: Catalana, alta y esbelta, melenita corta color castaño/rubio, cara con personalidad, cuerpo elegante, no exótico, en su punto, como toda ella. Color de los ojos: vivos y preciosos. Orejas: monísimas, ideales para mordisquitos.
EXTRAS SEXUALES: no hay extras, el sexo con Paula es sexo, sexo de verdad hasta el límite del deseo, inútil perder el tiempo en detalles porque hay cosas que no se pueden explicar. Paula las hace realidades.
RECOMENDABLE: duele “recomendarla” pero es inevitable hacerlo.
REPETIRÍAS: es lo acordado, en el menor plazo posible y disponiendo del mayor tiempo posible.

RELATO:

PROLEGÓMENOS: Ya habíamos coincidido en un apartamento hace un tiempo, quizá un par de meses, gracias a un magnífico post de Pineta en el que relataba su osadía de recorrer 700 km para ver a Paula. De ese post se derivó una cita con relación muy divertida que el memo del Marsupilami no valoró como debía.

La aparición del post de un amigo forero despertó los más bajos instintos del Marsu, quien se decidió a llamar a Paula una tarde, cuando regresaba a casa desde cerca de la Diagonal y se dirigía al Paseo de San Gervasio, a pie. A Paula se le desataron sus más altos instintos y logró, por teléfono, poner al Marsu en forma física y psíquica, a pesar de la edad y del hecho de estar andando más de media hora cuesta arriba, cargado y con el móvil al oído… y así quedaron.

LA CITA empezó fatal, todo hacía prever que sería un desencuentro. El Marsu se retrasa un cuarto de hora, aunque avisa. Paula esperando tomando un café, dos, tres… Paula le espera en Regàs esquina Marià Cubí. El Marsu se pasa de largo y la espera en Regàs con Travessera. Llamada: pues nos vamos acercando uno al otro y nos encontraremos. El Marsu, todo Regàs y nada. Paula: todo Gala Placidia y nada. Nueva llamada. Al final coincidimos ante la puerta del Regàs ambos con el teléfono en la oreja. Beso en la mejilla. Otro. El Marsu había pedido a Paula un atuendo similar al de las fotos de la web para poder “admirar” sus piernas. Paula se abre el abrigo en la calle y muestra los detalles del atuendo, con medias hasta medio muslo.

LOS HECHOS Regàs breve espera y apartamento con botella de cava. La introducción a la intimidad empieza con un largo beso de tornillo de Paula al Marsu. El Marsu está dispuesto a frenarla y hacerla sufrir. Paula abre la botella de cava, copas llenas, a brindar, mientras las manos del Marsu empiezan a explorar la zona que las medias dejan a descubierto, una de las más finas de una mujer, donde su piel se convierte en seda… Paula acelera, el Marsu frena, Paula protesta, el Marsu ríe, se besan y besan, se acarician y acarician, desaparece algo de ropa, el Marsu moja a Paula por la espalda con cava helado, el furor progresa, las manos también y las lenguas… no veas. Urgencia del Capi, hay que pasar a la acción. Paula encantada, se toman las medidas pertinentes y el Marsu lanza un torpedo. La cama del Regàs tiene ideas propias y decide irse desplazando por el apartamento con las embestidas de la ocasión, causando la caída del Marsu sobre Paula, sin heridos, afortunadamente, pero con muchas risas. No tengo intención de explicar los detalles de cómo se hacen las cosas, porque todos sois mayorcitos.

La batalla es campal: caricias, pellizcos, besos, lametazos, mordisquitos, risas, muchas muchas risas, gritos de placer, aullidos y maullidos, auténtica locura. El Marsu no recordaba sexo como aquél. Las posturas entre sábanas no duran ni un minuto, el movimiento es continuo, Paula se estremece, se retuerce, vibra y se agita y el Marsu pierde norte, la estrella polar y el parte meteorológico. El Marsu se aplica mucho en hacer feliz a Paula, cosa que tampoco es muy difícil, el tono sube y el Marsu enloquece de pura pasión, a unos niveles indecentes para su edad. Paula hace propuestas deshonestas al Marsu y éste accede a dejarse violar y ahí hay que contar una intimidad: en pleno desenfreno de placer el Marsu “reaparece” de las nubes y le dice a Paula que le encantan las siliconas que se ha puesto en el pecho desde la última vez que se habían visto. Paula tiene el pecho pequeño. Se ve obligada a interrumpir su acción ante el ataque de risa que le da y, casi entre lágrimas, le dice al Marsu que es la primera vez en su vida que un hombre le interrumpe… eso tan bueno para hacerle una broma.

El nivel de satisfacción logrado por ambos es muy elevado, no sólo por el sexo sino por muchas otras cosas humanas y amables que se hablaron, se dijeron y se escucharon, amén de las que se hicieron, que fueron un montón.

Saludos.