SeXperience

Es curioso eso de verse en una “experiencia” en un foro de sexo de pago._DSC9663

Alguien ha comentado en alguna ocasión sobre el tema, que es una manera machista de exponer a una profesional, de llevarla a un escaparate.
Es posible. Es casi seguro. Vale, vale…es un hecho innegable.
Y???
Esto es lo que es. Este es el Siglo XXI. Internet es la vida hoy. O estás o simplemente no existes.

Claro que se puede trabajar sin estar. Pero si no estás no eres. Si no eres, no existes.
Es una ardua tarea, lo es ciertamente, torear con los diferentes comentarios, que a veces te encienden la sangre. De ver como se habla de una compañera con desdén. De tantas cosas, que no vienen al caso…pero es el medio más efectivo, el que te mantiene más en contacto, en tiempo real, con la realidad “virtual”. Curioso juego de palabras ¿no creéis?

Hay una famosilla proxeneta casposa, en Barcelona, que se vanagloria de no haber tenido que publicitar a “sus chicas” en internet.
Qué graciosa!! Ya lo hacen sus clientes por ella. Y además le sale gratis!
Y, es que, en la era de la informatización, en la era de la sociedad de la información, en la era de la digitalización, hay que estar y ser…o morir.

Por supuesto que la primera experiencia que un compañero de juego (posteriormente se ha convertido en un maravilloso, maravilloso, maravilloso, amigo) colgó nuestra primera cita en un foro, y me mandó un mensaje para decírmelo…y me senté frente al ordenador para leerla con atención…y sí, lo reconozco, me costó Dios y ayuda poder cerrar la boca.

Os diré lo que sentí puesto que, aún pasado el tiempo, lo recuerdo con una claridad y nitidez asombrosas.
Y es que la primera experiencia, sea en el caso que sea, siempre te marca.
En el caso de mi grandísimo amigo Hipocrit, la verdad es que se explayó en los prolegómenos, en los nudos, que los hubo y sin avaricia, y en el desenlace, que intentamos hacer durar a discreción.

Las vicisitudes de la red de redes, hizo que la experiencia, como tal, desapareciera de la vista. Se esfumó. Afortunadamente, Hipocrit, hombre metódico, la tenía guardada y hace bien poquito pudimos releerla juntos…de nuevo.
Ésta fue la primera de muchas otras, pero no fue una más.
Fue un juego primero, un desmán, un atropello y un final con traca incluída.
Por supuesto que no hablo única y exclusivamente de sexo. Que eso saben hacerlo todos los animales.

Practicar sexo, nada tiene que ver con practicar buen sexo.
Y el buen sexo se genera mentalmente.
Se crea, se fantasea, se imagina. Debe resultar fascinante, dejarte boquiabierto y ser tan lúcido como alienado. Tan corpóreo como incorrecto. Tan fugaz como prolongado.
Pero sobre todo, sobre todo, debe ser parte de dos personas.
Sin mi amigo, esta experiencia, que para ambos fue mágica, no hubiese sido posible.

A tú, amic meu, està dedicat aquest petit record.
Gràcies per ser i per…estar!
La resta ja ho saps…no cal dir res més.