02 - A Vuelapluma por Paula

Qué bonito es el AMOR!!!

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Hace unos días, un compi de juegos, un hombre al que tengo enorme cariño, y gran respeto, sacó a colación un comentario mío en este blog, que me “obligó” a escribir este texto, que aquí transcribo, aumentado y corregido.
Gracias Gerundio!

Qué bonito es el amor.
En serio.
Creo que es, de todos los sentimientos que los humanos podemos experimentar, el más puro, el más tierno, y, puesto que nos quedamos como en un estado catatónico, de “mundo feliz”, puede llegar a ser, sin ninguna duda el más peligroso. Y hablo del amor dentro de este mundillo, en el que nos movemos.
Qué duda cabe, que el que más, el que menos, desea experimentar, una vez más con esas sensaciones inexplicables, pero vívidas que sólo el AMOR es capaz de hacernos sentir.
Todos estamos expuestos. Y a veces, no queremos salir huyendo cuando todas las señales indican “Evacuación del Personal por Peligro Inminente”. Las alarmas suenan y suenan. Y ni nos vamos a parte alguna, ni oímos sirenas, ni nada de nada…seguimos catatónicos, impertérritos. Escuchando a la otra persona, la amada. Sintiendo. Haciendo sentir. No hay droga más fuerte, más excitante y a la vez, más anestesiante que el AMOR.
Y esa mezcla, es lo que lo hace tan peligroso, para vosotros y para nosotras.
Porque sí, a vosotros os deja en una situación complicada. Y es por eso que yo siempre huyo de estos jardines.

Hay que reconocer que dentro del sexo-afecto, es sencillo confundir algunos sentimientos y sensibilidades con el AMOR. Y es nuestra misión, la de las escorts, jugar con honestidad e intentar en la medida de lo posible poner distancia física entre ese “cliente más que especial” y nosotras como profesionales.

Algunas personas, al leer este escrito han dicho: -Mira que lista es esta Paula…oye!!-

Lo siento, nada más lejos de la verdad. Tuve una gran y maravillosa experiencia, hace ya algún tiempo, con un señor al que veía de manera más que asidua, de 2 a 3 veces por semana. Siempre sin prisas, mas de 2h. una botella de cava que siempre nos acompañaba, y unos masajes para relajarle los músculos tras sus partidas de golf.

Un caballero educado, tierno, amable, culto, un gran y reconocido profesional.
Y una tarde, tras un par de buenas horas de juego, tras arreglarse y vestirse se acercó a mí, aún en la cama, remoloneando, y me dijo de pie, entristecido de repente:
-Ahora va a pasar bastante tiempo hasta que volvamos a vernos Pauli
Yo, medio boba que era y sigo siendo, no entendía nada. Pensé que no había estado cómodo conmigo esa tarde.
-¿Qué he hecho mal?
Y él, esbozando una media sonrisa, me miró y me dijo: -Paula, Paula… hoy estuve mejor que nunca. Por eso y porque cada vez estoy mejor contigo, debo dejar de verte hasta que se me pase.-
Entonces lo comprendí. Ciega y tonta no lo había visto. Yo disfrutaba de su compañía y sin embargo no fui capaz de comprender cuán mal lo pasaba él. Tan mal como bien. Tan bien como mal. Pero llegados a este punto, él ya no podía más.
No hablamos mucho más ese día.
Dejamos pasar el tiempo. Y aunque le echaba de menos, porque nos habíamos contado cosas el uno al otro y había cierta complicidad, nunca le llamé ni le escribí. Huelga decir que él a mí tampoco.
Y un día…reapareció!!

Espectacular sonrisa, mismo porte magnífico, cara relajada. Era el mismo hombre que yo había visto en nuestra primera cita. Nos contamos muchas cosas, hablamos de los viejos tiempos, de los nuevos, de los venideros, de lo perra que es la vida, ya sabéis. Y recuperé un amigo excepcional.

Y así aprendí que cuando un hombre se “encoña”, se enamora, de una escort, debemos alejarle como buenamente podamos, si somos capaces de verlo, y no se es tan torpe como lo fui yo, claro.
Hoy, esas señales me resultan más fáciles de distinguir que ayer.
Y siempre, procuro pensar en ese amigo, al que estuve a punto de hacerle mal sin quererlo, sin ni siquiera imaginarlo, sólo por inconsciencia, por no saber interpretar las señales recibidas.

Sólo espero y deseo, no ser yo la que me enamore porque…

…Y la escort que se enamora??

Nosotras vendemos momentos íntimos, fugaces, intensos, suaves, tiernos, apasionados.
Y eso no es difícil si tu corazón es, está libre. Es más, resulta muy muy gratificante.
Pero…qué ocurre cuando la escort se enamora?
Esos momentos la escort los comparte con su amado, con su novio, con su compi de juegos (cliente), pero el AMOR, el maldito AMOR, le puede llegar a hacer una muy mala pasada, en lo que a su trabajo se refiere.
¿Sabéis, podéis siquiera imaginar lo que se puede llegar a sufrir, trabajando en lo que trabajamos?. ¿Vendiendo ese rato, que nos han enseñado, a nosotras como a vosotros, que sólo hay que compartirlo con el ser amado?
Chicas, grandes profesionales, que eran la alegría de propios y extraños, y que en su trabajo eran unas auténticas diosas, tras enamorarse, han cambiado completamente.
Yo he visto a chicas llorar porque tenían un servicio.
-” ¿Cómo le voy a dar a este hombre lo que le doy a mi novio”?-
Es difícil, no imposible, realizar este trabajo, si tu corazón está ocupado.
Es difícil la lucha interna que se tiene con una misma, por la educación recibida básicamente.
Un falso concepto de infidelidad quizá.
Pero sobre todo, sobre todo, es porque es tremendamente difícil besar, acariciar, mesar cabellos, decir mimitos..Esos momentos especiales, que todos compartimos con nuestras parejas.
Y de repente, este trabajo adquiere otra dimensión.
Ya no es sólo diversión. De hecho, nada más lejos.
Hay que ser muy madura, o “nobleza obliga”, precisar mucho del dinero, para seguir adelante.
En serio, qué bonito es el AMOR. Pero en este trabajo, para nosotras, las escorts, no es la panacea.

Yo sólo tuve la oportunidad y la aproveché para poder hacer llegar un mensaje.
Y no, no es duro. Es como en cualquir otra profesión, por la cual dejas cosas en el camino, y sin embargo te permite disfrutar de otras.
Para mí, personalmente, que en esto no cabe generalizar, es rodear de algodón a quienes puedan estar en más peligro que nosotras mismas. Es procurar ejercer este trabajo con mimo, esmero, cuidado y respeto.

Y…un secreto vale?
Sin unos compis como los que tenido la suerte de compartir estas expes no habría aprendido cuanto sé del tema.
Como ese caballero, al que me refería anteriormente, que me dijo qué sucedía y la razón por la cuál se veía “obligado” a espaciar nuestros juegos.
Me pareció tan lógico, tan natural y con tanto acierto que no pude más que darle la razón, asentir…aprender.
Y pongo la teoría en práctica. Ojalá a algun@s pueda ayudarle y servirle como le servió a él, a mí misma y a nuestros posteriores encuentros.

Paula

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